La Doctora Ratti y el Dr Elliff fueron recibidos por el Papa León XIV
Ale SachettiSegún el portal de noticias del Vaticano el Papa destacó la centralidad de la relación médico-paciente frente a los desafíos tecnológicos y recordó el testimonio del beato José Gregorio Hernández.
El Pontífice quiso subrayar que, en la medicina, más allá de las herramientas técnicas, lo que verdaderamente sana es la relación personal entre médico y paciente. Una cercanía que, según recordó, ninguna inteligencia artificial puede reemplazar: “El algoritmo nunca podrá sustituir un gesto de cercanía o una palabra de consuelo”.
La audiencia se desarrolló en un clima de acogida y gratitud. El Santo Padre agradeció a los profesionales sanitarios que integran CONFEMEL —más de dos millones de médicos de la región— por su esfuerzo en llevar atención de calidad hasta los lugares más apartados: “Gracias por esta incansable labor”, expresó al inicio del encuentro.
El Papa enmarcó su reflexión en la memoria litúrgica de los Santos Ángeles Custodios. Así como ellos acompañan y protegen, dijo, los médicos están llamados a cuidar y velar por la salud de cada persona. Retomando a san Agustín, recordó que Cristo mismo es médico y medicina, palabra y carne que sanan: “El diálogo, la comunicación y el contacto físico siempre han de estar presentes en la relación terapéutica”.
También señaló luego, como fuente de inspiración para la CONFEMEL, a una importante figura de América Latina que “supo dedicar su vida al bien de sus pacientes”: el beato José Gregorio Hernández Cisneros, uno de los médicos más conocidos en Venezuela a inicios del siglo XX, que será canonizado el próximo 19 de octubre por León XIV en la Plaza de San Pedro. “Lo considero un buen ejemplo para ustedes”, afirma el Papa, “pues supo compaginar su alta competencia médica con su dedicación a los más necesitados, lo que le valió el título de ‘médico de los pobres’”.




