Declaración del plenario del Comite Radical de Roque Pérez
Ale Sachetti
La Unión Cívica Radical ha sido, históricamente, un pilar fundamental en la construcción de una Argentina basada en principios de justicia, libertad y participación ciudadana. Sin embargo, el recorrido de los últimos años nos invita a una profunda autocrítica sobre el rumbo que hemos tomado y las decisiones que han impactado nuestra identidad partidaria.
Las distintas circunstancias electorales a lo largo de los últimos años nos ha llevado, en ocasiones, a integrar proyectos que nos alejan de nuestra doctrina y de los valores que siempre han distinguido a nuestro movimiento.
Este presente, de cara a las elecciones legislativas, es un punto de inflexión que nos obliga a preguntarnos dónde estamos parados como partido y cómo nos percibe la sociedad.
Desde el Comité de la Unión Cívica Radical de Roque Pérez creemos que es momento de recuperar nuestra esencia.
La ciudadanía espera de nosotros una representación genuina, comprometida y fiel a los principios que han guiado a generaciones de radicales en la construcción del país.
Por ello, convocamos a nuestra dirigencia y militancia a reflexionar con mirada autocrítica sobre los pasos dados y a delinear un futuro que priorice el fortalecimiento de nuestro partido a través de la renovación, la modernización, reinventándonos y adecuándonos a los tiempos que corren, por encima de cualquier estrategia electoral.
Creemos en un radicalismo que se moderniza sin perder su esencia, que no negocia sus principios ni entrega su identidad, pero que está dispuesto a dialogar con todos los sectores que compartan un mismo sueño de país: una Argentina, una Provincia y un Roque Pérez con igualdad de oportunidades y desarrollo para todos.
Recomendamos a nuestra conducción partidaria jugarse.
Utilizar esta contienda electoral como momento bisagra de nuestra historia y competir en solitario, con nuestra lista 3. Necesitamos para renovarnos y reconstruirnos, saber quiénes, cómo y cuántos somos, o en su defecto avanzar con alguna alianza electoral con espacios afines, que nos permitan a los COMITÉ de cada distrito definir la estrategia electoral de manera autónoma, sin imposiciones que nos obliguen a alianzas que consideramos contraproducentes para nuestra identidad partidaria.
En aquellos lugares donde la realidad así lo exija, el radicalismo debe tener la posibilidad de competir priorizando los intereses de la comunidad teniendo en cuenta a la diversidad de cada distrito como un activo y la coherencia doctrinaria por sobre acuerdos circunstanciales.
Confiamos en que el ejercicio de esta reflexión será el primer paso para reencontrarnos con nuestra identidad, recuperar la confianza de la ciudadanía y consolidar el futuro de nuestro partido con la fuerza de nuestras ideas.


